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domingo, 24 de abril de 2022

TENSIÓN OCULAR


TENSIÓN OCULAR.

 

Tengo que controlarme la tensión ocular desde hace tiempo porque la tengo en el límite, o sea que llevo varios números para el glaucoma y la consiguiente ceguera.

Y me pilla tarde para apuntarme a la ONCE.

Mi nueva oftalmóloga es una joven latina muy atenta y cordial como la gente de allá. No como los secos y groseros facultativos de este lado del charco.

Pero claro, pronto se contagia, ya me recetó un colirio –de pago- de los más caros -18€ las goticas- para hacerles caja a las farmacéuticas que son las que los llevan de viaje a los “Puti-Congresos”.

Un asunto ya viejo, médicos que se escapan de la mujer, médicas que huyen del marido o los que simplemente se airean gratis total por los paraísos del turismo sexual a cuenta de las empresas de medicamentos y con el pretexto del congreso.

Un par de horas de “ponencias” para los pocos que asisten a ellas y una semanita, 15 días o un simple “finde” chupándo y “relajándose” (con final feliz claro) por la patilla. Así sólo viajan los médicos y los políticos.

Y respecto a los fabricantes de colirios oculares un par de apuntes breves:

-A ver si fabricáis los envases y dosificadores con el “puto criterio” de que la “puta gota” entre en el “puto ojo” no se salga medio envase por fuera y la gotica caiga en el “puto culo”.

-Objetivo acertar en el ojo, aunque os va mejor lo de agotar el líquido en un plis.

-Y que sean fáciles de aplicar, fijaros en la naturaleza, trompas de elefantes picos de colibríes etc, que sois muy estudiados.

-Si me pagáis como a los “visitadores” os lo diseño yo, un experto.

Me estaré quedando ciego pero todavía veo a los hijoputas, a los cabrones, a los interesados y a los pendejos de muy lejos.

Pero hay que llevarse bien con médicos y camareros y NUNCA reclamarles. Te pueden matar sin que nadie –ni tú mismo- te enteres.

José Juan Aparizio.

24-Abril-2022.


 

sábado, 23 de abril de 2022

BÁJALE 3 RAYITAS.


 

BÁJALE 3 RAYITAS.

 

Los/las manipuladores, las/los tóxicos, los cabrones/as y los auténticos hijos/as de su chingada madre, nunca van a razonar, a dialogar, a reconocer las fregaderas que van montando a diario por ahí.

Cuando quedan o se les deja en evidencia, primero se ofenden, después se largan y luego distorsionan, difaman y chismorrean.

No aguantan un no, menos que les afeen su conducta ya de por si horrible.

¿Qué hacer pues con esa raza tan abundante, próspera y dañina?

Lo más simple, no hacer nada, ni puto caso, dejarlos cocerse a fuego lento en su propia salsa de veneno.

Decirles: “Relájate” es peor que mentarles su madre.

Comentarles: “Bájale 3 rayitas” es como arrancarles la cabeza.

Pero la peor ofensa siempre será la de: “¿TU DE CUAL FUMÁSTE CABRÓN?”.

Con esas 5 palabras mágicas el pleito – a puros putazos- está servido.

Y es que a esa “especie” lo que mejor les sienta es que los tuerzan y muchos ni así, ni en el más allá suavizan.

Porque la imbecilidad es una facultad “A ETERNUM”:

José Juan Aparizio.

23-Abril-2022.


viernes, 22 de abril de 2022

CETARIA(2). No sólo a los sindicalistas les gusta el marisco.

CETARIA(2).

No sólo a los sindicalistas les gusta el marisco.

Rosa: Sabia eu ca puta da Mucha nos ponía de merda hasta arriba.

De pronto una mano huesuda y experta agarró uno de los “naranjeros” que había en el suelo, lo acerrojó, apuntando a Teodosio dijo: “Tranquiliños todos y afloja un poco para que respire la autoridad”. Algo de sorna sonaba en la voz de “Camiña”, el recién llegado, un gallego con apodo portugués que pasando de milagro por allí al ver el follón decidió –más que nada por conveniencia propia- intervenir.

Pura y puta casualidad o no. Este tipo era el número uno del contrabando en la peligrosa barra del Miño. Un fulano que se la jugaba a diario en la desembocadura y alrededores siempre con tino y mano firme al timón. Empezó a vela y remo como todos y fue de los primeros en montar un motor fuera borda en el espejo de popa de su gamela.

Su palabra era ley a ambos lados del Miño. Todos los del negocio –autoridades incluidas- recibían cash de aquel individuo.

“Sentarbos, callarbos y estarbos quietos que voy a cantar muñeira y fado de una sola foda”.

Mezclaba portugués y gallego –que es el mismo idioma- con una gracia especial. Además de experto marino y traficante era chistoso y con mano izquierda para el personal.

Sin acero en el cuello ya el sargento fue el primero en mentar madres: “A este hijo de puta lo meto en el caldero para toda su perra vida”.

Una mirada acompañada con el gesto del subfusil le bastó a Camiña para aquietar a los dos contendientes.

“Sin mentadas Basti que así no comemos marisco hoy” dijo.

“Su puta madre” replico el guardia.

Ahora el arma apunto directamente al sargento avanzando el gallego un paso con lo cual el civil se relajó notoriamente.

A ver, a ver, a ver, que me estais dando la puta mañana, el follador, el cabrón, la puta que os parió, la que os tiraís los dos y todas las del putero de Seixas.

Me alborotáis el gallinero con tanto cacareo y tanta joda y eso es malisisimo para el bisnes y si se enteran en la aduana de Tui de este mierdero de aquí nos revientan la vida un par de añitos.

Así que respirando, comiendo langosta, bebiendo oporto o lo que os salga de los huevos, pero esta trifulca se queda en nada ayer porque lo digo yo y porque sí.

Además soy el que tengo el arma y si hay que joder os reviento en un suspiro -puso la palanquita del “aparato” en la posición de “ráfaga”- y me voy al bote yo también.

“Es que dijo Teodosio ahora”.

“Es que pollas cabrón”.

“Os dais un besito en la boca los dos, tu, hijo puta deja de follarte a su doña. Tu deja de irte de putas, tu Cesáreo entierra la baraja que tu familia se muere de hambre y tán tán”.

La artillería se la voy a entregar a la fuerza pública en la playita de detrás del puerto ahora mismo.

Arreando pues.

Teodosio inspiro profundamente y enfundando el puñal echo un beso con la mano al sargento. No sabemos si quería decir hasta otra o paz y gloria.

El sargento refunfuño entre dientes otras obscenidades y empezó a caminar hacia la playa. El homosexual de su compañero también tiró palante y Cesáreo cotorreo: “Pelea de gallos sin espolón”.

Al entregarle las armas Camiña le comento al sargento con un tono que denotaba seguridad y posición económica: “Mi sargento, mañana le enviaré un sobre, una caja de marisco y otra de alvariño para usted y su compañero, con mis respetos por las molestias”.

“Por el buen servicio de hoy y porque el Capitán Bernardino, Jefe de la zona del Baixo Miño es amigo mío, va de putas con mi hijo y estoy seguro que no querría saber nada de esta carallada”.

“Buenos días y buen servicio”.

Se cuadro, sonrió, dio un taconazo: “A la orden”.

A menudo en las peleas de machos alfa brillaba el acero,  corría la sangre y se montaban chingaderas del tamaño del mundo. Pero otras veces –afortunadamente- se imponía la diplomacia, el hambre y la moneda y los gallos se conformaban con el cacareo y los brinquitos.

Aquella fue una de esas ocasiones.

Pasa en los mejores gallineros.

 

José Juan Aparizio.

22- Abril-2022.

 

 

 

 



 

miércoles, 20 de abril de 2022

CETARIA. (1) No sólo a los sindicalistas les gusta el marisco.


CETARIA.(1)

No sólo a los sindicalistas les gusta el marisco.

  cetaria

1. nombre femenino

Vivero comunicado con el mar donde se conservan vivos crustáceos destinados al consumo.

 

Pescar langostas no es fácil y mantenerlas vivitas y coleando en una cetaria exige experiencia, conocimientos y trabajo diario para la conservación y buen funcionamiento de esos viveros.

Los “mariñeiros” de La Guardia (Pontevedra) de después de La Guerra Civil del 36 las pasaban putas para llevar los panes a casa y los peces también tenían que currárselos mucho.

Para las salidas al mar en “veda” y la navegación nocturna –con buen tiempo claro- todos tenían “amagada” una vela negra de las latinas, que eran las usadas por las gamelas de aquella época, de día para verse mejor usaban la blanca.

Gamela es un tipo de embarcación tradicional de pesca utilizada en Galicia, especialmente en la Ría de Vigo, y concebida para la pesca artesanal en aguas someras y rocosas. Está construida prácticamente en su totalidad por madera de pino y tiene entre tres y cinco metros de eslora por uno y medio a dos de manga. Se caracteriza exteriormente por tener bordes planos a ambos extremos de la embarcación. Hace décadas estaban impulsadas a vela, hoy a motor.

Por aquel entonces todos esos barcos iban a vela y a remo. Y el asunto de las “vedas” era más bien algo anecdótico para los habitantes del puerto de La Guardia en aquella época.

Aun así las Fuerzas del Orden (G.C.) tenían muy controlado puerto y embarcaciones y aunque algunos de sus números apenas sabían leer todos contaban bien aunque fuera por los dedos: gamelas y langostas fundamentalmente.

Y cuando faltaban cuatro barcas en noche de veda –ya no arribaban a puerto al final del día- la benemérita pasaba lista. Faltaban “Choucha”, “Nanda”, “Bonita” y “Santa Tecla”.

Por tanto y aunque los tipos de “a bordo” supieran escaquearse entre las rocas para arañar marisco “de noite”, los guardias –poca imaginación se necesitaba- hacían cuentas:

“O Moucho mas dos hijos”, “Pepiño” y “Toñito”, “Colores”, “Raposo” y “Marcial” y en la cuarta “Delmiro” y “El Portugués”.

12 mínimo por embarcación 12x4=48 crustáceos, así que había que arañar 2 o 3 por tripulación para hacer la “vista gorda y cansada”.

Nada de persecuciones nocturnas, espionaje, frio y mamadas. Las cuentas claras y el riveiro espeso.

Se presentaban en la cetaria tempraniño, soltaban la letanía con rosario incluido de nombres y barcas y se llevaban los sacos de marisco. Básicamente centollos y langostas salpicados de algún bogavante.

 La Guardia Civil había acostumbrado el diente a la langosta en esa zona, al contrario de los sindicalistas de todo el país que siempre fueron más de gamba y langostino.

Tiempos duros con el carroñero siempre sobrevolando la posible pitanza.

Y es que esos fulanos de La Guardia incluidos los del Gran Sol eran tipos recios de los que desmontaban un burdel de Bantry sin despeinarse y no tenían miedo a los proxenetas pues ellos también llevaban todos su “Pescadora” (navaja afiladísima para cortar redes y cabos) en el bolsillo.

Muchos pasaban con dificultad por la puerta de su casa pues las ausencias eran largas y entre esa cornamenta, que ya pesa y la afición de los de verde al marisco y a las redeiras y mariscadoras el “Caldo Gallego” que se formaba resultaba indigesto para muchos.

Y fue precisamente Mucha la que dió al sargento “Bastián” –un cejijunto de Murcia- algo más que “Centolos”.

Muy mal asunto en un pueblo pequeño dónde todo se sabe.

Teodosio volvió de la marea encabronado y aunque nunca fue un angelito y paseaba sus ladillas por los puteros de todos los puertos lo de Mucha and Company como que no le caía.

Sólo buscaba una excusa para liarla, sabía quienes faenaron esa noche y quienes “mariscaban” de mañana y que Bastian estaría en la cetaria “A Grelo” cantando “Las Mañanitas” y allí lo esperó.

Bastian llego con Justino, los dos “Naranjero” en ristre, sonrisa lobuna debajo del bigotillo facha y gomina dentro del tricornio.

“A la buena de Dios” dijeron muy en castellano y recitaron de memoria el Primer Misterio del Viacrucis: “Fulano, mengano, barco tal y cual, veda y todo el rollo, tanto a tanto, a ver lo nuestro”. Sin tapujos, había confianza aunque estuvieran jodiendo desde arriba.

Fue en ese momento, del tirón y con un golpe certero del rastrillo (para mover los bichos) sobre el que descansaba cuando Teodosio tiro al murciano al agua del vivero, le metió el culo de la herramienta al de Ciudad Real en el plexo solar y se chingó a los dos del mismo putazo.

Cesáreo que estaba por allí y llevaba puestos los cinco aguardientes de la mañana y además de gordo era ágil se echó sobre el caído inmovilizándolo, no más para echar una mano.

Teodosio con su “Media Luna” de pescador recién afilada se lanzó al agua y en un plis acogotó a Bastian que tosía y escupía agua salada acariciándole el cuello con aquel acero.

El Guardia Civil cuando consiguió meter aire en los pulmones y noto aquel frío en el cuello ralentizó sus movimientos.

Y fue en ese momento cuando comenzó el diálogo.

Rosa una de las dueñas de la cetaria A Grelo gritó a Teodosio: “Cabrón cornudo e fillo da puta nos vas a buscar la ruina desgraciado”.

Este decía: “Yo rajo a este mierda” y Cesáreo el más pragmático, aunque echado pálante fue el que intento suavizar la cosa: ”A modo neno que estes cabrons nos van a joder”.  

 

Continua y finaliza mañana o pasado………

 

José Juan Aparizio.

21-Abril-2022.